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  • : El propósito del blog es presentar los contenidos mínimos del área de religión en los niveles básicos primaria y secundaria y las actividades a realizar por grados.
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27 diciembre 2010 1 27 /12 /diciembre /2010 15:42

luzHola  alumnos Merceditas   mi nombre es Luz Marina Barrera, Licenciada en Educación Religiosa,  y estoy a cargo del área de ética y valores religiosos

A cerca del área

El proyecto  pedagógico de educación religiosa se propone la formación espiritual de los estudiantes bajo los principios cristianos. También  busca que los alumnos encuentren el sentido último de la vida, del hombre, del mundo y de la historia.

Las unidades temáticas en los grados 8, 9, 10 y 11 se trabajan  de común acuerdo con los estudiantes, tomando como base temas de su realidad que más  les inquietan o    llaman la atención. La interpretación de estos temas se hace bajo dos visiones, la del  hombre y la de Dios, todo esto sin perder de vista el tema central de cada grado. Se da a conocer el proyecto que Dios tiene para el hombre y la forma como opera  El  a través de la realidad personal, familiar y social.

Dentro del programa de formación y orientación religiosa que ofrece el proyecto, las convivencias son consideradas como un complemento muy importante a los planes de estudio que se desarrollan en esta área, porque permiten espacios de reflexión e interiorización de los valores cristianos,  propósito de nuestro quehacer en el área.

En este blog encontraras las unidades  que se desarrollaran en cada grado con talleres de repaso y de profundización, los cuales te ayudarán a obtener un buen desempeño dentro del área. También encontrarás bibliografía suficiente con la cual puedes ampliar tus conocimientos.

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¿Qué significa ser cristiano?

 

Antes de responder de forma positiva a la pregunta sobre el ser cristiano, es necesario deshacer los equívocos de falsas o insuficientes definiciones del cristianismo.

 

cristo1. Ser cristiano no es simplemente hacer el bien y evitar el mal.

Hay muchas personas honestas, que trabajan por construir un mundo mejor e intentan luchar contra la corrupción y la injusticia. Les mueven motivos nobles y una ética humanística. Sin embargo, a pesar de sus aportes positivos y sus valores humanos, no por esto pueden ser llamados propiamente cristianos.

 

2. Ser cristiano no es simplemente creer en Dios. Judíos y mahometanos, budistas e hindúes, y miembros de otras grandes religiones de la humanidad, creen en Dios, origen y fin último de todo, pero no creen en Jesucristo. Por más que sus vidas y esfuerzos estén bajo el amor providente de Dios y la fuerza de su Espíritu, no pueden ser llamados cristianos.

 

3. Ser cristiano no consiste simplemente en cumplir unos ritos determinados. Toda religión posee ceremonias y ritos simbólicos, pues de lo contrario se convertiría en un mero intelectualismo ético para minorías. Pero no basta haber sido bautizado, haber hecho la primera comunión, asistir a procesiones, peregrinar a santuarios marianos, celebrar festividades para poder ser identificado como cristiano. Los fariseos del tiempo de Jesús eran muy fieles en sus ritos y sin embargo Jesús los denunció cómo hipócritas (Mt 23). El rito es necesario, pero no suficiente para ser cristiano.

 

4. Ser cristiano no se limita a aceptar unas verdades de fe, en unos dogmas, recitar el Credo o saberse el catecismo de memoria. Muchos que profesan la doctrina cristiana recta, están en la práctica muy lejos del Evangelio. Es necesario aceptar la fe de la Iglesia, conocer sus leyes y preceptos, pero esto no basta para ser cristiano. El cristianismo no es sólo una doctrina.

 

5. Ser cristiano no se identifica con seguir una tradición, que se mantiene de siglos a través de un ambiente. Toda religión reconoce la importancia del peso de la historia, pero el cristianismo no es simplemente una cultura, un folklore, un arte, una costumbre inmemorial que se transmite a través de los años.

6. Ser cristiano no puede consistir únicamente en prepararse para la otra vida, esperar en el más allá, mientras uno se desinteresa de las cosas del presente o se limita a sufrirlas con resignación. La fe cristiana afirma la existencia de una vida eterna y la consumación de la tierra pero la esperanza de una tierra nueva no debe amortiguar la preocupación por transformar y cambiar esta historia (GS 39). Por esto no se puede llamar cristiano a quien se inhibe de las preocupaciones históricas, con la excusa del cielo futuro.

Ser cristiano no se identifica con ninguna de estas posturas u otras semejantes. Algunas son previas al cristianismo (hacer el bien, creer en Dios), otras admiten elementos necesarios pero no suficientes (practicar ritos, aceptar verdades), otras son mutilaciones del cristianismo (reducirlo a una tradición o a la espera de los bienes eternos). Seguramente la contradicción del cristianismo de América Latina nace de que muchos cristianos se identifican con algunas de estas formas inadecuadas de cristianismo. El resurgir de la Iglesia latinoamericana está ligado a una visión más auténtica del ser cristiano.

 

 SER CRISTIANO ESSEGUIR A JESUS

No se puede ser cristiano al margen de la figura histórica de Jesús de Nazaret, que murió y resucitó por nosotros y Dios Padre le hizo Señor y Cristo (Hch 2,36). Lo cristiano no es simplemente una doctrina, una ética, un rito o una tradición religiosa, sino que cristiano es todo lo que dice relación con la persona de Jesucristo. Sin él no hay cristianismo. Lo cristiano es El mismo. Los cristianos son seguidores de Jesús, sus discípulos. En Antioquía, por primera vez los discípulos de Jesús fueron llamados cristianos (Hch 11,26).

La vida cristiana es un camino (Hch 9,2), el camino de seguimiento de Jesús. Los Apóstoles, primeros seguidores de Jesús, son el modelo de la vida cristiana. Ser cristiano es imitar a los Apóstoles en el seguimiento de Jesús. De los Apóstoles se dice que siguieron a Jesús. (Lc 5,11) y a este seguimiento es llamado todo bautizado en la Iglesia. Los Apóstoles no fueron únicamente los discípulos fieles del Maestro, que aprendieron sus enseñanzas, como los jóvenes de hoy aprenden de sus profesores. Ser discípulo de Jesús comportaba para los Apóstoles estar con él, entrar en su comunidad, participar de su misión y de su mismo destino (Mc 3,13-14; 10, 38-39). Seguir a Jesús hoy no significa imitar mecánicamente sus gestos, sino continuar su camino "pro-seguir su obra, per-seguir su causa, con-seguir su plenitud" (L. Boff). El cristiano es el que ha escuchado, como los discípulos de Jesús, su voz que le dice: "Sígueme" (Jn 1,39-44; 21,22) y se pone en camino para seguirle.

¿Pero qué supone seguir a Jesús?

 

1. Seguir a Jesús supone reconocerlo como Señor.

Nadie sigue a alguien sin motivos. Los Apóstoles siguieron a Jesús porque reconocieron que El era el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Jn 1,29-37), el Mesías, el Cristo (Jn l,41), Aquél de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas (Jn 1,45), el Hijo de Dios, el Rey de Israel (Jn 1,49). Ante Jesús, Pedro exclama antes de seguirle: "Señor, apártate de mí, que soy un pecador" (Lc 5,8). Los Apóstoles reconocen que Jesús es Aquél que los profetas habían anunciado como Mesías futuro y que Juan Bautista había proclamado como ya cercano (Jn 1,26; Lc 3,16).

Hoy el cristiano reconoce a Jesús como el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14,6), la Puerta (Jn 10,7), la Luz (Jn 8,12), el Buen Pastor (Jn 10,11, 14), el Pan de Vida (Jn 6), la Resurrección y la Vida (Jn 11,25), la Palabra encarnada (Jn 1,l4), el Cristo, el Hijo del Dios Vivo, (Mt 16,16), el Hijo del Padre (Jn 5,19-23; 26-27; 36-37; 43 ss), el que existe antes que Abraham (Jn 9,58), el Señor Resucitado (Jn 20-21), el Juez de Vivos y Muertos (Mt 35,31-45), el Principio y el Fin, el que es, era y ha de venir, el Señor del Universo (Ap 1,8).

  Mas..

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6 marzo 2010 6 06 /03 /marzo /2010 12:57
Autor: Javier González | Fuente: Catholic.net
Lucas 15, 1-3.11-32. Cuaresma. Dios no se cansa de esperarnos, por mucho que nos alejemos de Él.

Parábola del hijo pródigo
Lucas 15, 1-3.11-32
En aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este acoge a los pecadores y come con ellos. Entonces les dijo esta parábola. Dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros." Y, levantándose, partió hacia su padre. Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo."
Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado." Y comenzaron la fiesta. Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano."El se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!" Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado."



Reflexión


Sabiendo que somos hijos de Dios pensamos que lo merecemos todo. A veces no somos ni capaces de agradecer a nuestro Creador por el gran don de la vida. Y, mucho menos, nos esforzamos por corresponder a su amor infinito.

¿Cuánto hemos recibido de Dios? ¡Todo! Sin embargo lo vemos como una obligación de parte de Él. Podríamos llegar a quejarnos cuando no recibimos lo que queremos y tal vez hasta hemos llegado al punto de exigirle.

Dios, en su infinita bondad, no cesa de colmarnos de sus gracias y hasta cumple con nuestros caprichos. No importa si le agradecemos o no.

Lo más hermoso es ver que Dios no se cansa y por mucho que nos alejemos de Él, cuando deseamos volver, ahí está con los brazos abiertos esperándonos con un corazón lleno de amor.

Dios es el Pastor que se alegra al encontrar la oveja perdida. Él es el Padre misericordioso que espera a su hijo perdido con grandes ansias, le perdona cualquier falta cuando ve un verdadero arrepentimiento y lo llena de su amor. Digamos a Cristo: “Señor Tú lo sabes todo tu sabes que te quiero”


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Vive la Cuaresma consultando este Especial de Cuaresma


 

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19 octubre 2009 1 19 /10 /octubre /2009 03:01

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28 agosto 2009 5 28 /08 /agosto /2009 18:11
Formación Permanente PASTORAL JUVENIL Parroquia de Talpa Obra Don Orione Ficha 6 Jesús, alguien a quien “seguir”… Cuando empezamos a acercarnos a Jesús y su experiencia de vida, comprendemos que lo que él vino a hacer a este mundo fue enseñarnos un estilo de vida, una propuesta que nos puede traer como consecuencia la plenitud de vida y la salvación total. Por eso, no basta creer en él para salvarse, es necesario animarse a vivir su propuesta, hay que arriesgarse y saltar a lo nuevo, a su propuesta. La propuesta de vida de Jesús no se puede comprender en totalidad hasta que no se pruebe, hasta que no se guste en experiencia personal. La ficha pasada nos ha servido para empezar a ver el proyecto de vida de Jesús, sus pasos y su propuesta. En la ficha de hoy continuaremos viendo las opciones de Jesús, lo que fue importante en su escala de valores. Todo esto es indispensable para poder hacer un camino de seguimiento. Nuestra religión no es un conjunto de ritos y creencias, es básicamente una propuesta de vida, un estilo de vida… pero no cualquier estilo, sino el de Jesús de Nazaret. Jesús es para nosotros alguien a quien seguir. Él revela, con su vida, al verdadero Dios… conocer a Jesús puede llegar hasta hacerte cambiar tu concepción sobre Dios. Sigamos entonces!!! JESUCRISTO VIVO Y PRESENTE EN EL MUNDO DE LOS JÓVENES (segunda parte) 3 Jesús presenta a los jóvenes un estilo de vida 3.1 Orar desde la vida La vida de Jesús es una constante alabanza y referencia al Padre. "Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra" (Jn 4,34). Con mucha 2 frecuencia, al fin de las actividades de cada día, pasaba las noches enteras en oración, conversando con su Padre (Lc 6,12; Mc 1,35). Esto le permitió vivir en intimidad y llegar a sentirse uno con él: "Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí... El que me ha visto a mí, ha visto al Padre" (Jn 14,9-10) y experimentar la realidad de una vida nueva en Dios y desde Dios (Jn 14,1-31). Impactados por su manera de rezar y de relacionarse con su Padre, los discípulos le pidieron un día, "¡Señor, enséñanos a orar!" y Jesús les contestó "cuando quieran rezar digan: Padre Nuestro..." (Lc 11,1-4). El padrenuestro no es solo una fórmula para orar sino el compendio del programa de vida de Jesús: que el Reino se haga realidad, que se cumpla siempre la voluntad del Padre, que haya pan en la mesa de todos, que se perdonen las ofensas que separan a los hermanos, que se puedan vencer las tentaciones y que el bien predomine siempre sobre el mal. Así testimonió su relación íntima y de diálogo con su Padre y les dio confianza a los discípulos para que también ellos se animaran a comunicarse de la misma manera con él (Mt 7,7). La oración fue su alimento diario: bendice a su Padre al ver cómo revela su Reinado a los pobres, se adelanta a los acontecimientos, velando en oración, y se aleja de todos para pasar largas horas junto a su Padre. No podría haber escuchado y servido a la gente de su pueblo, sin haber escuchado profundamente a Dios. Por eso les advirtió a sus discípulos que "no fueran como los hipócritas que les gusta orar de pie en las sinagogas para ser vistos por la gente" (Mt 6,5) Y les enseñó a orar desde la vida y la historia con gestos y palabras (Mt 6,5-8). Oró con la gente del pueblo antes de curarla (Mc 7,34) y de perdonarla (Jn 8,1-11), oró con palabras de aliento y agradecimiento al descubrir las maravillas de Dios (Lc 10,21), oró desde lo más profundo de su corazón cuando se sintió tocado por las necesidades (Lc 9,16) y por el dolor y el sufrimiento de la gente (Jn 11,41) e invitó a orar siempre con insistencia y sin desanimarse (Lc 18,1-8; Lc 11,9-11). Para ayudar a los discípulos en su proceso de crecimiento en la fe, los invitó a vivir momentos fuertes de oración como el de la transfiguración (Mt 17,1-13) y el del monte de los Olivos (Lc 22,39-43). Su confianza en el Padre llegó a su momento culminante, cuando le entregó su vida en la cruz exclamando "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" (Lc 23,46). 3.2 Construir un proyecto de vida Durante los años callados de Nazaret, leyendo con atención las escrituras y mirando detenidamente la situación y las necesidades de su pueblo, Jesús maduró su respuesta y concretó su proyecto de vida. Cuando creyó que había llegado el momento conveniente, lo dio a conocer, comenzó a trabajar para hacerlo realidad, invitó a otros a adherirse a su propuesta y a comprometerse en su seguimiento. 3 Según la situación de cada uno, llamó a unos, cuestionó a otros, replanteó la vida de muchos. Invitó a Nicodemo a nacer de nuevo (In 3,1-8), llamó a Zaqueo a la conversión (Lc 19,1-9), promovió el diálogo entre Marta y María (Lc 10,38-42), ofreció agua viva a la mujer samaritana (In 4,1-45), devolvió la vida a la hija de Jairo (Mc 5,21-43), perdonó a la mujer adúltera y le pidió que no pecara más (Jn 8,1-11), invitó a Pedro y a Andrés a ser "pescadores de hombres" (Mc 1,17), propuso un camino de plenitud al joven rico (Mc 10,17-22)... En la comunidad de los seguidores de Jesús, todo proyecto de vida se inscribe dentro de su gran proyecto: buscar, anunciar y vivir por el Reino de Dios. Los discípulos, guiados por él, fueron descubriendo en el proceso comunitario su propio proyecto personal y fueron comprometiéndose poco a poco. No tuvieron claridad de un día para otro. En algunos momentos se jugaron enteros (Jn 6,67-69) y en otros simplemente temieron (Mc 4,3 5-41) y procuraron escapar (Mc 14,50). Su compromiso definitivo con Jesús fue fruto de un largo caminar junto a él y de la acción del Espíritu que finalmente les ayudó a "entender toda la verdad" (Jn 16,13). 3.3 Solidarizarse con los "caídos del camino" Jesús no fue insensible a los pobres, a los abandonados y a los marginados de su época. Sintió compasión de quienes lo seguían porque "estaban como ovejas sin pastor" (Mc 6,32), se detuvo a escuchar el clamor del ciego que gritaba al borde del camino (Lc 19,35-43), atendió a los leprosos que pedían ayuda sin poder acercarse (Lc 17,11-19), curó a la mujer que llegó hasta él para tocar su manto (Lc 9,43-48), resucitó al hijo de la viuda de Naím con cuyo cortejo fúnebre se encontró en la puerta de la ciudad (Lc 7,11-17), reprendió a los discípulos que procuraron apartar a los niños (Mt 19,13-14), consoló a las mujeres que lloraban junto al camino de la cruz (Lc 23,28). En la parábola del buen samaritano (Lc 10,25-37) mostró cuál es la manera de comportarse ante las necesidades humanas en el Reino de Dios. Con su testimonio y con sus palabras "vete y haz tú lo mismo", invitó a no pasar de largo, a mirar con ternura y afecto, a detenerse, a levantar y acompañar, a preocuparse por la situación más allá de lo urgente y lo inmediato, a ofrecer una nueva esperanza, en una palabra, llamó a hacerse prójimo de los "caídos del camino", a no ser indiferentes a las situaciones de marginalidad y a compartir en ellos la pasión de toda la humanidad. 3.4 Amar con corazón entero Las personas que se encontraban con Jesús sentían su afecto y la calidez de su acogida. Fue capaz de dar a cada uno su lugar, de aceptar y respetar la particularidad de cada situación y de cada proceso, de ofrecer siempre su amistad, de entregar su vida por los que amaba, de abrir a todos el camino para el 4 encuentro con el Padre (Lc 3,10-14): nadie pudo sentirse excluido de su amor. Cuando quiso dejar el testamento de su vida, habló del mandamiento nuevo: "ámense unos a otros como yo los he amado... ustedes son mis amigos si cumplen lo que les mando" (Jn 15,12-14; Jn 13,34), porque "no hay amor más grande que dar la vida por los amigos" (Jn 15,12). El amor está en el corazón de toda experiencia de encuentro con Jesús. Es el mayor don que se recibe del Padre y el más grande don que se puede dar. Constituye la cumbre y la clave de toda vida humana. Será el distintivo por el que el mundo reconocerá a los verdaderos discípulos de Jesús (Jn 13,35). El amor entre los hermanos se expresa con cariño y ternura, restaura las heridas, desarrolla la personalidad, confía en las personas, es capaz de perdonar y ser misericordioso, hace gustar y disfrutar la vida. Jesús invita a los jóvenes a vivir un estilo de vida en el amor, a anunciar con sus vidas alegres e intensas que el amor auténtico es posible y a reconocer en ese camino que recorren con fe y valentía la presencia del Dios de la Vida. Se trata de ser capaces de dialogar, de aprender a escuchar y compartir de ser constantes y perseverantes en los compromisos asumidos, de mirar los intereses de los demás antes que los propios, de entregar las propias capacidades sin esperar recompensa, de ir dando la vida en las acciones humildes y sencillas de cada día. Se trata, definitivamente, de ser testigos de la Civilización del Amor. 3.5 Perdonar y ser perdonado El amor supone y exige el perdón, que es parte integral de la conducta humana y del nuevo estilo de vida que propone Jesús. Como don de Dios, el perdón libera de las ataduras del pecado personal y social, derriba los muros que se crean entre las personas, los pueblos y las culturas; favorece la vida en el amor y en la felicidad y hace posible ir construyendo juntos una sociedad más justa, fraterna y solidaria. El perdón no es una palabra o un barniz exterior sino un gesto gratuito que nace del interior de la persona, exige arrepentimiento y cambio del corazón y abre las puertas al encuentro de unos con otros como hermanos. Jesús mostró a Dios como un padre misericordioso y lleno de ternura, que no duda en salir a recibir con afecto y cariño al hijo que regresa a casa tras haberse alejado de su amor y haber malgastado su herencia. No pregunta por qué se fue, qué hizo ni dónde estuvo: lo acoge, lo perdona y lo restituye en su lugar y en su dignidad de hijo (Lc 15,11-32). El mismo perdonó a quienes se arrepintieron, prometieron cambiar de vida y reafirmaron su compromiso de seguirle: Zaqueo (Lc 19,1-10), la Magdalena (Jn 8,3-11), el paralítico (Lc 5,18-26), Pedro (Jn 21,15-17) y en la hora de su muerte, el ladrón arrepentido (Lc 23,43) y sus mismos ejecutores (Lc 23,34). Enseñó a sus discípulos a 5 perdonar siempre, como ellos son perdonados (Mt 6,12), todas las veces que fuere necesario (Mt 18,21), para ser como el Padre del Cielo (Mt 5,48) "que hace brillar el sol sobre malos y buenos y llover sobre justos e injustos" (Mt 6,45). 3.6 Dignificar la vida de la mujer En una sociedad donde las mujeres estaban sometidas, no eran consideradas y no tenían posibilidades de participar en la vida del pueblo, Jesús tuvo con ellas un comportamiento muy especial. Las miró con amor, las respetó, las trató con dignidad y las valoró como personas. Muchas mujeres lo siguieron, lo escucharon y lo estimaron: Marta y María, sus amigas (Lc 10,38ss), María Magdalena (Jn 20,1-2), la adúltera (Jn 8,1-11); la samaritana (Jn 4,1-30), la mujer que derramó perfume sobre su cabeza (Mt 26,6-16). Ellas fueron las primeras testigos de la resurrección (Mc 16,5-7) y las enviadas a anunciarla a los discípulos (Mc 16,9-10). Aterrizando… ¿Sabes hacer oración, como Jesús la hacía con su Padre? ¿Estás acostumbrado a ello? Viendo a Jesús, y comprendiendo que ha tenido un proyecto de vida, respóndete con sinceridad, ¿tú tienes un proyecto de vida? ¿Tienes una “escala de valores” en tu vida? Trata de escribirla, para hacerla patente frente a ti. ¿Qué lugar ocupan en tu corazón la preocupación por los más necesitados y los marginados de la sociedad de hoy? ¿Qué tan dispuesto estás en tu corazón de perdonar a los otros? ¿Qué tanto te gusta que te perdonen? Todas estas preguntas son para que te midas con respecto a lo que un seguidor de Jesús debería ser y hacer. ¿Qué reflexión te surge en tu corazón en estos momentos?

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Published by luz - en TALLERES
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30 julio 2009 4 30 /07 /julio /2009 15:29
Las palabras "ciencia" e "Iglesia" se entienden aquí en el siguiente sentido: la Ciencia no se toma en el sentido estricto de las ciencias naturales, sino en el general dado a la palabra por Aristóteles y Santo Tomás de Aquino. Aristóteles define la ciencia como un conocimiento seguro y evidente, obtenido a partir de demostraciones. Esto es idéntico a la definición de ciencia de Santo Tomás como el conocimiento de las cosas a partir de sus causas. En este sentido la ciencia comprende todo el currículo de estudios universitarios. La Iglesia, en conexión con la ciencia, significa teóricamente cualquier Iglesia que clama tener autoridad en asuntos de doctrina y enseñanza: sin embargo, prácticamente sólo la Iglesia Católica está en cuestión, por cuenta de su universalidad y su reclamo de poder para ejercer esta autoridad. La relación entre ambas se trata aquí bajo los encabezados CIENCIA e IGLESIA.
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